Archivo de la categoría: Cuentos dispersos

¿Sabías que…

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… en la aldea de Terken (la Obstinia de los romanos) se constata desde hace siglos una densidad de 8 kilómetros por habitante cuadrado?

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En efecto

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—Si es que no somos nada… —dijo nadie.

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Y el bruto le dijo a la araña:

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—¡Bah! Tú es que siempre te enfadas por un quítame allá esas patas…

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Fomento de la lectura

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—Mamá, ¡es que este libro hace bola!
—Calla y lee, niño. ¡Calla y lee!

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La tregua de los mercados

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Después de tantos días de angustias, nervios e incluso vómitos, los mercados —¡por fin!— nos concedieron una tregua y volvieron a ofrecer en sus paradas lechuga de hoja de roble, batavia y romana (de calidad). La iceberg parece corcho, ¡no hay quién se la coma!

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Artículo enmendado. Avance de la vigésima tercera edición


¿Se actualizará la definición de “bancocracia” en el nuevo Diccionario de la Real Academia?

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Resumen de La Metaformosis

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Pues esto era un hombre que se llamaba Goyo Sonso y va un día y al despertarse se encontró convertido en un monstruoso bichito de esos que dan tanto repeluzno el creeec que hacen cuando los pisas. Y bueno, era comercial o así, imagínate el problemón: que aún no habían aprobado la reforma laboral, que papá ya dice lo caríssssimo que sale despedir en este país. Y bueno, lo cuidaron que no veas, para lo que era, le daban manzana y demás, y hasta le ponen plato, que yo te juro que no lo habría hecho, porque hay cosas que no, y cuando digo que no quiero decir que no; y al final por suerte se muere igual y ya la chica queda libre y se podrá casar bien. De eso va.

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